Eternamente Gracias, Conchita!

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Por: MSc. Zoila Rodríguez Gobea. Departamento Historia de Cuba.


Todos los que conocieron a la profesora Concepción le seguirán llamando, con todo respeto y cariño, Conchita. Fue la madre, amiga y compañera que muchos estudiantes, profesores y trabajadores, tuvieron en la Universidad de Oriente, por algo más de 40 años.


Próximo a cumplirse el segundo aniversario de su desaparición física, aquel 26 de abril del 2019, evocamos su figura. Los que la conocimos vimos en ella un vivo ejemplo de constancia en el debate de temas políticos, históricos, hasta en cuestiones administrativas, tanto del colectivo, como del departamento, la carrera, la defensa del país, el papel del PCC, la UJC, la FEU y el Sindicato. Así mismo el papel de la mujer en la sociedad; e incluso su preocupación por las cuestiones cotidianas y su interés en que se fuera mejor persona.


Continúo expresando que estas palabras nos dicen muy poco de su vida. Verdaderamente pensamos que a pesar de marcharse a la eternidad con 76 años, fue aún muy poco, pues muchos imaginamos verla aportando por doquier con su vasta experiencia. Sin embargo la ley de la vida se impuso, sin darnos la oportunidad de arrancarle todo su historiar.


Es por ello que en el marco de dos conmemoraciones tan importantes como: el 60 aniversario de la victoria sobre la invasión mercenaria a Playa Girón y la celebración del 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, no podemos dejar en el anonimato sus proezas. Porque Concha representó, dignamente, la defensa de su patria y a los militantes del Partido.


Concepción Portuondo López nació en La Habana, en el Vedado, en un hogar humilde, el 19 de febrero de 1943; cumplidos los 12 años fue trasladada a la ciudad de Santiago de Cuba, pues su abuela paterna tenía la posibilidad de costearle la escuela y brindarle un futuro con mejores oportunidades.


Con 14 años se presenta a exámenes de rigor a la Escuela Normal para Maestros de Santiago de Cuba (1957_ 1961), e ingresa a estudiar la carrera de Magisterio. Allí recibió el título de Profesora de Nivel Superior de Historia.


Luego decide realizar su práctica sirviendo a la patria en la Campaña de Alfabetización. Con sólo 17 años marchó a San Lorenzo, localidad de Jiguaní. Fue una tarea revolucionaria que realizó bajo difíciles condiciones; incluso, sin saber, en ese momento, que estaba en zonas asediadas por bandas contrarrevolucionarias, que intentaban frustrar el triunfo de la Revolución Cubana.


Al bajar, en 1963, de las montañas de Minas del Frío, empieza a laborar como profesora de Educación Física en varias escuelas secundarias de Santiago de Cuba como: Rubén Bravo, Espino Fernández, Renato Guitart, donde asumió cargos como subdirectora docente y directora, por algún período. En 1979 empieza a trabajar en la Universidad de Oriente, hasta su deceso.


Conchita participó, como atleta, en múltiples eventos. Viajó, por esos desempeños, a Jamaica, España, Brasil y México, en una época en que el deportista también tenía que ser fiel soldado de la Revolución. Fue fundadora de la FMC en 1961, ingresó en la UJC en 1965; luego, del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 1967, donde ocupó diversas responsabilidades.


Cuando resultó electa como delegada, por Santiago de Cuba, a la primera magna cita del PCC, quiso la vida que también, por su extraordinaria trayectoria revolucionaria, fuera elegido su esposo de toda la vida, Manuel Aguirre.
Indudablemente la meritoria elección de Conchita fue muy congruente con la valoración que de ella tuvieron sus compañeros del núcleo, pues nunca los defraudó; fue el motor impulsor que necesitaba la provincia, su municipio, su escuela, la casa, el aula.


En 1976 trabajó en el Proceso Eleccionario del Poder Popular; en 1980 ingresó en las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), donde entró al puesto de Jefa de Plana del BOM 4, Regimiento 600. Participó en los Planes de Escuela al Campo, en la zafra y la Construcción, sin dejar atrás a sus dos pequeñas hijas (Mercedes y Tania).

Fue fundadora de la Unión de Historiadores de Cuba en 1982, organización que la propuso, en varias ocasiones por su Sesión de Base de la UNHIC, para recibir el Premio Ramiro Guerra, pero, por su modestia, nunca aceptó.


Fue investigadora de la vida y obra de Ernesto Guevara; siendo además fundadora de la Cátedra del Ché, en la Universidad de Oriente. Participó como delegada al XVI Congreso Nacional de Historia. Se desempeñó como Miembro del Equipo de Investigación Histórica del Comité Provincial del PCC, en Santiago de Cuba, y autora de las «Síntesis Histórica de la Provincia de Santiago de Cuba». Se graduó de Máster en Estudios Cubanos y del Caribe, e hizo todos sus esfuerzos por recibir el Doctorado en Ciencias Históricas.


Así de constante la vimos participar por más de dos décadas en eventos científicos estudiantiles como: Seminario Juvenil Martiano, Historia de la FEU. Fuimos espectadores de los tantos reconocimientos y medallas recibidas en esta Institución como: Reconocimiento de la UJC y la FEU, Reconocimiento de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Santiago de Cuba, en el 2007; Diploma de los 60 Años de la Universidad de Oriente; Distinción por los Servicios en la Preparación para la Defensa; Medalla de la Educación Cubana, 1984; Orden «Rafael María Mendive», 1985; Distinción 28 de Septiembre, 1984; Orden Pepito Tey, 1991; Premio Anual Científico-Técnico del MES, 1988.


Queda su ejemplo imperecedero de entrega, de compromiso con el deber, con la familia, con la escuela y su Revolución; porque CONCHA jamás le falló a su Revolución.


Maestra de Maestros, seguirá siendo por muchísimo tiempo; la Universidad de Oriente, el departamento de Marxismo Leninismo, y en particular el de Historia de Cuba, la tuvo entre sus mejores trabajadores.


Los estudiantes, profesores y trabajadores en general le decimos GRACIAS!, por enseñarnos a ser modestos, a ser bondadosos, honrados, a ser fieles, amigos, ser hombres y mujeres que requieren estos tiempos de pandemia, de defensa de la soberanía nacional y del socialismo del siglo XXI.


En fin, esta modesta delegada al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, que acogió la Universidad de Oriente, aún sigue y seguirá indicando que el único camino es ¡Seguir de frente defendiendo el futuro de la Revolución Cubana! ¡No nos queda otra Opción!

¡A PERSONAS COMO ELLA SE LES DICE GRACIAS, ETERNAMENTE!

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