Por estos días, en el Alma Mater oriental

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Varias semanas “derrochando genuina hospitalidad”, cuentan ya en la historia de la Universidad de Oriente. Sus residencias estudiantiles convertidas en centros de aislamiento para sospechosos a la Covid-19, sus trabajadores y estudiantes, seguirán siendo noticia, por estos días de alta tensión epidemiológica en Santiago de Cuba.

Daniel Reyna Parga, de 27 años de edad es el protagonista de hoy. Su labor como voluntario lo hace merecedor de tal reconocimiento.


La decisión de incorporarme a la tarea surgió del llamamiento que ha hecho, de manera general el país; de manera específica, como trabajador de la Universidad de Oriente, me ofrecí como voluntario y di el paso al frente, teniendo en cuenta la misión que se cumple por estos días.

El poder ayudar en estos centros con labores que puedan sostener y ayudar la fundamental labor que realiza el personal médico, y poder entre todos lograr un final exitoso es nuestra misión. Necesitamos contribuir a eliminar la incidencia del virus en nuestro país.

Mi familia, de manera indirecta, ha sido la principal gestora de que yo esté en este centro, teniendo en cuenta que no puedo hablar de mi persona sin hablar de la formación familiar, todo el compromiso que tengo con la tarea viene de mi formación familiar, pues en todo momento me han apoyado y me han dado buenos consejos y la palabra diaria que siempre es muy necesaria.

Las labores que realizamos son muy variadas, relacionadas con los servicios y todo lo que sea de apoyo al personal médico.
Llevo 8 días en el centro y lo que más puedo destacar es la unión que hemos logrado de manera general, personal médico y no médico, la atención a los pacientes, que de una manera u otra nos ha convertido en una familia.

Porque la labor de unos y otros se complementa, no es posible hablar de la labor médica sin la labor de apoyo de los voluntarios y viceversa, somos un equipo, como se define una brigada médica que no tiene solo el personal médico y de enfermería. Es muy bonito lo que nos ha pasado.

Si, hay cansancio, por supuesto humanamente surge, pero no es justificación para que no halla deseos de hacer lo mejor y trabajar con más fuerza. Nos hemos sobrepuesto y hay mucho compromiso por sacar la tarea adelante.


Las respuestas a las disímiles preguntas, descubren aquí a un joven humilde y valiente, que pone su vida en riesgo por salvar otras miles; y que no dudó en contar su historia de vida, para que otros conozcan qué sucede por estos días en el Alma Mater oriental.

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