Jóvenes de Patria o Muerte, se dan cita en El Tivolí

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El 20 de febrero fue el día escogido por un grupo de jóvenes, entre los que se cuentan profesores de la Universidad de Oriente y estudiantes del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), para repudiar las acciones de manipulación contra la cultura, la identidad y los símbolos nacionales.

Lo que comenzó con una convocatoria por WhatsApp y Telegram, se convirtió en una necesaria visita a la histórica Loma del Intendente, en el Tivolí. Allí debatieron, durante varias horas, sobre temas como la guerra cultural a la que Cuba está sometida y el papel de las nuevas generaciones en la salvaguarda de los ideales nacionales.

Les compartimos, a continuación, algunas de las declaraciones allí realizadas.

Celia Reyes Pérez, profesora del Observatorio Social Universitario

Y nos convocamos! No podía ser de otra forma. Estamos hablando de Santiago de Cuba, ciudad, rebelde, inquieta, con muchas historias por contar en cada esquina. No por gusto hemos escogido este lugar, lleno de simbolismos y tradición de lucha; calles testigos de muerte y sangre, fuego, en el que, tiempo atrás, vieron caer a jóvenes defendiendo ideas nobles, justas; jóvenes muriendo por la vida urgida de una Revolución. Esta parte de la historia de este país es la que también pretenden que olvidemos.

Quienes hemos sido partícipes diarios de las recientes acciones de guerra cultural en redes sociales, podemos asegurar sin vacilación que es una guerra abierta contra nuestra identidad nacional y cultural, la cual pretenden debilitar, fracturar, colonizar. A eso aspiran sus ideólogos y quienes desde el arte han sido pagados para disparar contra su propio país. El llamado es a desideologizarnos, hacernos perder memoria.

Los pronunciamientos de la institucionalidad cubana y miles de personas en redes sociales, ante el hecho lamentable de utilizar la música para irrespetar los símbolos de este pueblo, han sido firmes y claros, de eso no hay dudas, como país repudiamos tal ignominia. Quedarse callados es aceptar la traición y la ofensa que ello representa para nuestra dignidad como nación.

En 1928, Julio Antonio Mella, hablando desde su exilio en México al proletariado explotado, dijo: “Ni en nombre del arte, ni de la ciencia, ni del derecho, ni de la libertad individual, se puede ser ajeno a esta lucha. Quien no lucha es aliado del enemigo, ya que resta un brazo a la acción en los momentos en que todos deben luchar. El indiferente lleva el peligro de caer por una bala perdida”.

Estos son tiempos de definiciones, lo dice la propia historia. Por tanto, nos asiste el derecho a la defensa, el deber de defender la Patria y todo lo sagrado que hay en ella. Pienso en Martí y aquel concepto paradigmático y lúcido de lo que es Patria para los cubanos, honremos a Martí, que es honrar la dignidad de todo un pueblo.

Sandra Roget Albertí, especialista del Departamento de Superacion de Cuadros y reservas del Estado y el Gobierno

La Cuba en que vivo y la Cuba que sueño.

Yo quiero una Cuba diferente. Una Cuba hoy distinta a la de ayer. Sueño con una Cuba libre de estigma racial, de género, de apariencias, de diferencias que se nos han colado en nuestros días, entre ellas aquella vieja idea de tener y no de ser. Y comienzo a pensar como país y pienso en los negros, las mujeres y los pobres en los años 50. No serían las mismas historias que contamos hoy, claro que no, el mundo ha cambiado y aún si tuviéramos una Cuba capitalista las historias fueran diferentes. Pero no quiero saber cómo serían esas historias, porque no quiero regresar al capitalismo que consume y denigra a aquellos que no tuvieron oportunidades, al menos yo no quiero tener que contar esas historias, sin dudas sería triste ver como mis hijos pueden tener y se olvidan de lo más importante, que es saber “ser”.

 Sueño con una Cuba próspera sin bloqueos económicos que limiten el desarrollo de las ideas, quiero fuera de mi Cuba ese bloqueo que pretende hacer de las limitaciones materiales una bandera de lágrima y odio para un pueblo. ¡Fuera de nuestra Cuba ese bloqueo! Quiero una Cuba donde se construyan casas, una Cuba donde se siembren alimentos, pero sobre todo una Cuba donde se construyan personas de bien y se siembre amor.

 Quiero una Cuba que avance y abrace a sus hijos, a todos, o a los que quieran ser abrazados, quiero una Cuba que sea como una gran familia de brazos abiertos y manos firmes para encausar un camino de más humanidad, de más valores y donde la intolerancia sea cada día mala hierba arrancada de nuestro suelo patrio. Quiero que sean escuchados todos los quieren participar en la construcción de ese camino que hemos elegido para hacer historia y ser continuidad. Quiero que todos podamos comprender que” formar parte “no es imponer nuestra parte. 

Quiero y sueño la Cuba que es ya, pero la quiero mejor, cada día más grande, más dueña de sus hijos que si algunos se van a cumplir metas soñadas, regrese siempre en nombre del amor y no del odio. Quiero quedarme en Cuba, con lo que hace singular y bella, su naturaleza, su historia, su gente que desborda alegría aún en los peores momentos. Cuba es VIDA.  Quiero vivir en esta isla que hasta hoy ha hecho realidad mis sueños, me he sentido segura por sus calles llenas de historias y de amor hacia la PATRIA.

Somos lo que hemos construido como país y en honor a esos hombres y mujeres que entregaron sus vidas, que tuvieron opción y prefirieron la muerte, para dignificarlos cada día, declaramos que el camino de nuestra juventud será el camino recto de nuestra historia, donde la PATRIA ES HUMANIDAD.

Grettel Gómez González, estudiante del ISRI

La estudiante del ISRI, aprovechó para leer el poema “Abdala”, desde uno de los Cuadernos Martianos que guarda cariñosamente en su biblioteca personal.

Al finalizar el intercambio, coincidieron en lo necesario que resulta multiplicar este tipo de espacios entre los jóvenes y planificaron una convocatoria mayor, cuando las condiciones epidemiológicas lo permitan.

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