La «Operación Preludio», antecedentes de una invasión.

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Por: Msc. Liliam Inés Ávila Maldonado. Departamento Historia


Desde el 28 de enero de 1961, el Presidente norteamericano Jhon F. Kennedy, ordenó preparar una maniobra a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), para aislar a Cuba del resto del continente. El propósito era lograr el apoyo de la organización para una futura acción colectiva.

Kennedy encomendó a la CIA la creación de un gobierno en el exilio, que serviría de fachada a la invasión, para hacer creer que el problema era entre cubanos. Así surge, el 22 de marzo de 1961, el llamado Consejo Revolucionario Cubano, que debía crear un Gobierno Provisional de la República en Armas. El propósito final sería su instauración en Cuba después de efectuada la invasión mercenaria.


Junto a ello, como parte de la política yanqui respecto a Cuba, en el Libro blanco, publicado el 3 de abril puede leerse:
…los Estados Unidos y las naciones del hemisferio expresan una profunda determinación de asegurar futuros gobiernos democráticos en Cuba y total y positivo respaldo de sus esfuerzos de ayudar al pueblo cubano a lograr la libertad, la democracia y la justicia social ()…

Como fuera calificado por nuestro Canciller Raúl Roa García en la ONU, el documento era una encubierta declaración de guerra.

Días después, el 12 de abril, en una conferencia de prensa, Kennedy declaraba:

Bajo ninguna circunstancia habrá una intervención en Cuba de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Este gobierno hará todo cuanto pueda (…) para asegurar que ningún norteamericano esté envuelto en acciones dentro de Cuba.

Con esta declaración, anunciaba de forma oficial la invasión mercenaria a Cuba. No habían transcurrido 72 horas, cuando el Presidente ordenó el inicio de las acciones intervencionistas.

Al amanecer del 15 de abril, tres escuadras de aviones estadounidenses tripulados por mercenarios, con insignias cubanas para simular una rebelión interna, atacaron el país. La primera, integrada por tres aviones B 26, nombrada Puma, bombardeó y ametralló el aeropuerto y base militar de la fuerza aérea de Ciudad Libertad. La otra, contaba también con tres aviones, nombrada Linda, atacó la base de San Antonio de los Baños. La tercera escuadra, llamada Gorila, con dos aviones, todos B 26, bombardeó el aeropuerto de Santiago de Cuba. Comenzaba así la Operación Preludio de la invasión; que tenía por objetivo destrozar nuestra fuerza aérea en tierra, para limitar la defensa cubana durante la invasión.

La protección previa y la valiente defensa antiaérea cubana, impidieron la completa destrucción de los aviones revolucionarios. Pero los resultados dejaron daños materiales, 53 heridos y 7 muertos .Entre los últimos estaba el joven artillero Eduardo García Delgado, que ya moribundo escribió en una puerta, con su sangre, el nombre de Fidel; evidenciando las profundas convicciones de la juventud cubana en defensa de la Revolución.

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